Anabel López, Psicóloga en Cerdanyola

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Anabel López ofrece un espacio terapéutico para tratar el malestar psíquico.


Brindo atención individual, familiar y terapia de pareja. Cada terapia se adapta a la particularidad de cada persona: adulto, niño o adolescente.


Especializada en terapia psicoanalítica de la depresión, ansiedad, ataques de pánico, problemas de pareja, trastornos de la infancia, problemas de aprendizaje, fobias y miedos, entre otras.


Las consultas más frecuentes son:
  • Depresión
  • Estrés
  • Ansiedad
  • Crisis vitales (separación, maternidad, etc.)
  • Impotencia
  • Ataques de pánico
  • Duelos
  • Problemas emocionales
  • Problemas de pareja


El tratamiento psicoanalítico ofrece un alivio sintomático del malestar.


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¿Cuál es la mejor terapia para la ansiedad?

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Cuando hablamos de angustia nos referimos a un estado afectivo displacentero que además de manifestarse en el plano anímico puede exteriorizarse en el cuerpo.

Psicólogo ansiedad Cerdanyola


En los últimos tiempos asistimos a un incremento de visitas en la consulta de psicología Cerdanyola por ansiedad o ataques de pánico; cuadros en donde la persona que me consulta está afectada por ansiedad: refiere ahogo, dificultades para respirar, taquicardia, etc. Con la dificultad, añadida, de poder enlazarlo con algún acontecimiento de su vida. Parece que la angustia viene, irrumpe de manera repentina en la vida de un sujeto que no sabe lo que le está pasando. La terapia psicoanalítica es un tratamiento eficaz para la ansiedad en Cerdanyola.

La persona angustiada parece bloqueada, un cuerpo sin músculos, no se muestra como una persona emocionada, es decir, llorando o gritando, aunque eso no quita que realmente está muy afectado por aquello que lo angustia; le cuesta representarse algo, falla en la verbalización y termina sus frases con un simple ‘no sé…no sé, no sé lo que me pasa’. El ‘no sé’ hace referencia a un no saber del sujeto cuando debe dejar de afirmar lo que dicen otros y pronunciar sus propias palabras. Percibimos la angustia de manera consciente pero los motivos que la originan tenemos que buscarlo, a través de la terapia, ya que son inconscientes, no podemos controlarlos.

En psicoanálisis Cerdanyola utilizamos como principal herramienta la palabra; el paciente nos habla, relata sus vivencias, sus quejas, conflictos o sueños, es decir, tomamos como material todo aquello que el sujeto quiere hablar sin restarle importancia, sin creer que eso que nos cuenta no tiene nada que ver con el ‘verdadero problema’; y a través de la escucha del psicoanalista el sujeto puede elaborar aquello que lo angustia y desvelar sus motivos inconscientes. No obstante, cualquier tratamiento de la ansiedad no consiste únicamente en hablar para sentirse mejor, es mucho más que eso. Supone tomar conciencia de cosas que uno desconocía sobre sí mismo. Cosas que tienen que ver con uno mismo, la pareja, el trabajo, las relaciones sociales y familiares e incluso la propia sexualidad. Solo cuando uno se conoce mejor y encuentra sentido a lo que le está pasando puede hacer las cosas de otra manera, se siente más libre, al mando de las riendas de su propia vida.

La terapia para la ansiedad consiste, también, en elaborar la idea que la angustia no siempre es algo malo, que se tenga que eliminar, sino que si nos afecta es porque tiene una función particular en el psiquismo.

Crisis de ansiedad

Una de las reacciones de ansiedad más intensas son los ataques de pánico. Estas fobias se caracterizan por la aparición de un temor excesivo que poco tiempo desarrolla un intenso e insoportable malestar.

Es cierto que en muchas ocasiones deseamos que nuestra existencia está marcada por lo placentero; sabemos también que ciertas situaciones nos pueden producir angustia y utilizamos estos momentos para replantearnos nuestra vida, porque algo nos indica que no funciona del todo bien y es necesario transformarlo. Sin embargo, si una persona intenta huir de una situación de su vida es porque hay algo en ella que no soporta. La huída, nunca es la mejor solución, ya que evita plantearse sus cosas y, por lo tanto, no tener que padecer emociones, sentimientos y pensamientos que son aparentemente desagradables para él. Para no tener que enfrentarse con las problemáticas del amor, del trabajo, del dinero. El sujeto, muchas veces, en vez de cambiar su realidad, la niega; pero esto no quiere decir que no le sigan pasando cosas.

Considerar la posibilidad de pedir cita con un psicólogo especialista en ansiedad o angustia no es un signo de locura. Hay situaciones o periodos en la vida que vienen acompañados de sentimientos de angustia y tristeza, así como de estados depresivos, y no tiene por qué tratarse de ningún trastorno, sino de afectos completamente normales en nuestra vida.

Claves para una vida sexual plena


Sexo y sexualidad


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Es habitual que consulten a psicoanalista Cerdanyola por temas relacionados con la sexualidad.

¿Qué se entiende por sexualidad?

La respuesta depende de la mirada que se ponga sobre ella. Si esa mirada es anatómica o fisiológica, diremos que la sexualidad es el conjunto de condiciones que determinan a cada sexo. Si le preguntamos a un consumidor de porno, dirá que la sexualidad es un tipo de gimnasia mecánica, siempre, placentera y perfecta. Si la mirada es histórico-cultural, la sexualidad será el conjunto de conductas, emociones y prácticas asociados a la búsqueda del placer sexual.

¿La sexualidad es un instinto?

El instinto animal es un saber heredado que le permite al animal adaptarse al medio: el mono sabe cómo sustentarse el alimento, sabe cómo asearse, sabe cómo pasar de una rama a otra. No hay monos que sufran desnutrición u obesidad. Los animales heredan estos saberes y son válidos para toda su especie, es decir, que el animal hereda una serie de pautas que marcan cuáles son sus necesidades y cómo las puede satisfacer. El mono sólo copulará con la mona, y el pingüino con la pingüina, no se ve el mono que diga que quiere estar con el león. En los animales, la hembra tiene una época en que sí acepta al macho y ahí copulan, este es un periodo que dura un tiempo determinado, es siempre en la misma época y por fuera de este tiempo la hembra ‘no siente deseos sexuales’.

¿Por qué? Porque en el animal impera el instinto que le configura una manera de comportarse dentro de su reino, y en el ser humano operan las pulsiones: energía psíquica que gobiernan el psiquismo. Las pulsiones actúan como una fuerza constante que no designa ningún comportamiento hereditario ni fijo, tampoco se satisface con un objeto determinado, ni tiene frecuencia y ni ritmo biológico. Es decir, que en el ser humano no hay ningún comportamiento prefijado en cuanto a la sexualidad. Ella y él quedan, y él dice algo inoportuno: hoy estuve con una amiga y a ella esa le cae fatal o ella ve que él no combina los zapatos con los calcetines y eso es insoportable para ella y ya esa noche no hay encuentro sexual. La diversidad en cuanto a la elección de objeto en los seres humanos es mucho más amplia: hay personas que eligen gente del mismo sexo, otros del sexo opuesto, otros obtienen gocen mirando, otros con un objeto como puede ser un zapato o una braga, otros con animales. No hay comportamiento en el ser humano que este dictaminado por la especie. No hay nada en el ser humano que le indique por dónde tiene que ir. Es por ello que el concepto de sexualidad es bastante más complejo que lo que aparece en la calle o en los animales. Una hormiga es más fuerte que el ser humano, porque la hormiga cuando quiere dormir duerme, come cuando quiere. No existe la voracidad del lobo, no existe la maldad del león, sí existe la voracidad y la maldad en el hombre. Los animales no violan, no mienten, no incitan guerras, no asesinan por petróleo…no juegan compulsivamente en los casinos.

Hombres y mujeres consultan psicología Cerdanyola para tratar los desencuentros que se dan en la terapia de pareja. En el caso del hombre y la mujer. De entrada, no hay periodo de celo. Una persona tiene que hacer un determinado cortejo, seducir, tener deseo y que sea reciproco para conseguir llegar a un coito con un congénere, y si bien es cierto que ese cortejo está en otras especies, la diferencia estriba en que para el hombre nunca es igual y no siempre funciona, cosa que no ocurre con los animales.

Si el lector o la lectora hace memoria seguro que recuerda alguna vivencia en la que haya quedado con otra persona para tener relaciones sexuales y acaba cenando; o comienza es una discusión que acaba con una reconciliación sexual.

La sexualidad no es, exclusivamente, todo aquello que tiene como centro el acto sexual, ni tampoco aquello que va destinado a la reproducción. Aquí es necesario hacer un matiz: en parte la sexualidad sí tiene que ver con la reproducción; Sin embargo, hay cosas que son sexuales y no implican la reproducción, sino como explicaríamos las caricias, los besos, y masturbación, que como todos sabemos forma parte de la actividad sexual del ser humano.

La sexualidad y el placer

Para el psicoanálisis lo sexual son todas aquellas actividades que aporten al sujeto un placer: ya sea con una relación sexual, con una lectura, con el estudiar.
Con respecto a la ganancia de placer, el ser humano claramente se distingue del animal. A pesar de las mil comparaciones que se hacen y entre las cuales el hombre casi siempre queda mal parado y siendo los animales como modelos de comportamiento. Cuando la distinción entre nosotros y los animales es radical. En los animales son los instintos los que señalan sus comportamientos y en el ser humano no hay nada que nos lleve a pensar que tiene instintos.

Sigmund Freud fue degradado y perseguido por plantear la existencia de lo inconsciente, y por el concepto de sexualidad infantil. La teoría psicoanalítica plantea que lxs niñxs son perverso polimorfo, es decir, que pueden gozar con cualquier parte del cuerpo. Al principio dicho placer de la mano de la satisfacción de las necesidades básicas: el niño en un momento toma el pecho de la madre por hambre, pero luego, se prende por la satisfacción que le da el mamar, el chupar. Con la caca pasa algo similar: en un principio el hacer caca le permitía el aliviar las heces de los intestinos, pero luego el niño obtiene placer en el retener, en el expulsar, en el jugar con las heces. Ahí queda desprendido de la necesidad. Cuando hablamos de perversión no estamos hablando de aberraciones sexuales, sino que pensamos lo perverso como todo aquello que se aleja de lo sexual con fines reproductivos. En el caso del niño no existen las barreras morales que tiene acontecen en el adulto y por ello, es capaz de gozar libremente con cualquier parte de su cuerpo, sin preguntarse si lo que hace está bien o no.

Terapia sexualidad 

En el adulto, no decimos que estos rasgos perversos hayan desaparecido, sino que actúan de otra manera. Se puede dar el caso que alguien sólo goce con los preliminares como el besar, el mordiendo o el chupar, no consigue reproducirse ni llega al coito. O una persona que siempre lo hace de la misma manera, con la luz apagada, en la postura del misionero y sólo una vez por semana. También son perversos porque sólo pueden gozar de esa forma y no de otra.

¿Qué es la sexualidad normal?

Es por ello que aquí también se pone en juego lo que se llama sexualidad normal ¿qué es lo normal? No existe, porque para cada una esa experiencia será completamente diferente.

El adulto no resigna de buena gana lo que alguna vez le dio placer, es decir, que ese placer que le daba el chupar la teta, el chupete o el dedo, en el adulto lo encontramos de una manera distinta: en el fumar, en el morderse las uñas, en el hablar, en el beber, eso produce también una excitación sexual, pero entendiendo lo sexual en el sentido que les planteamos completamente desligada de los genitales.

¿Por qué? Porque el cuerpo es potencialmente productor de placer. Es lo que llamamos zonas erógenas. Se ve claro en las relaciones sexuales: hay gente que le gusta que le besen el cuello, o le susurren palabras guarras al oído, o le toquen el pie o el ombligo. Cada uno en función de su recorrido sentirá más excitación en una zona que en otra.

Para ir concluyendo, en el ser humano no existen instintos, la pulsión es lo que lo compele al goce sexual y esto quiere decir, no existe un ritmo, una pauta que marque el comportamiento, se puede gozar con cualquier cosa además de gozar sexualmente con otra persona, puede gozar con una parte del cuerpo, así alejamos la sexualidad de los genitales, abriendo otras vías para gozar.