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¿Cuándo acudir al psicólogo?

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Consulta de Psicoanálisis Cerdanyola



¿Cuándo iniciar una psicoterapia en Cerdanyola? *

Años atrás ir a la consulta de un profesional, para algunos, implicaba ir al ‘loquero’ o al ‘come coco’. Por suerte, hoy día está dejando de ser un tabú y pasa a ser una práctica habitual. Cada vez son más las personas sensibles a las cuestiones emocionales y no sienten miedo a hablar de lo que sienten ni de cuáles son sus dificultades afectivas.

Hay quienes relacionan la necesidad de ir a una psicoterapeuta con la intención de resolver un problema concreto como es la ansiedad, depresión, tristeza, angustia, soledad, etc.; Otras personas, acuden por el deseo de saber hacia dónde quieren orientar su vida o mejorar ciertos aspectos que le crean conflictos con otros, como puede ser estar irritables, híper-sensibles o enfadados sin motivo aparente. Otras consultan, porque necesitan elaborar un duelo producido, por ejemplo, por un cambio de residencia, de ciudad o país-, o debido a la pérdida de un ser querido y necesita hablar con un profesional que pueda escuchar su sufrimiento y orientarlo en el proceso de duelo.

Empezar una terapia ayuda a conocer los motivos inconscientes, que nos están ocultos a la luz de la conciencia, del malestar psíquico. Así como también, aprender a conocernos mejor a nosotros mismos, a decidir qué deseamos, si somos felices, etc.
Ciertas situaciones indican la necesidad de pedir cita con un psicoanalista, las más destacadas pueden ser:

  • Si te sientes ansioso, preocupado o inseguro
  • si te encuentras triste o excesivamente enfadado
  • si has perdido el interés por aquellas cosas que antes te gustaban
  • si te cuesta tomar decisiones
  • si tu autoestima es baja
  • si tienes problemas de pareja o en el ámbito familiar o personal
  • si las circunstancias positivas, que deberían hacerte feliz, te estresan o te angustian
  • si tienes conflictos con personas que no sabes cómo resolver o necesitas mejorar tus habilidades sociales
  • si sufres miedos o fobias que interfieren en tu vida y te generan un sufrimiento intenso; O las manías, tics o hábitos te preocupan
  • si pasas demasiado tiempo con dispositivos electrónicos o redes sociales y eso interfiere en tu vida

Si te sientes identificad@ con alguna cuestión de la lista, queda dar el último paso y concertar esa visita en la consulta de Psicoterapia Cerdanyola, algo que no siempre es sencillo. Decidirse buscar ayuda rompe la inercia del ‘pasarlo mal’ y crea una posibilidad al cambio personal, produce un sentimiento de calma porque estamos haciendo algo para resolver el malestar.

Si deseas reservar una hora, llámanos al 935808324.

*Artículo publicado en la revista El Què qui com de Cerdanyola.

¿Quieres salir de una relación de pareja tóxica?



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¿Qué tipo de pareja quieres tener?

El amor, el enamoramiento y las relaciones de pareja -sean abiertas o cerradas, monógamas o de poli-amor- preocupa y ocupa, tanto a hombres y mujeres, jóvenes y no tan jóvenes. Algunos consultan a psicoanalista en Cerdanyola para obtener recetas sobre ¿cómo hacer para qué la pareja funcione? y otros, para saber ¿cuáles son los motivos inconscientes que se ponen en juego en el amor, en la relación de pareja? La respuesta a estás, y otras preguntas, es singular e implican un recorrido personal hasta llegar a construir posibles respuestas. El psicoanálisis es una herramienta terapéutica eficaz para conocer los motivos inconscientes que se ponen en juego en las relaciones humanas.

Para una persona el amor tiene la capacidad de producir tanto la felicidad como el sufrimiento. Entre las consultas que recibo en el centro de psicoanálisis Cerdanyola, están relacionadas con el amor y el enamoramiento. Consultar con una psicoanalista especialista en terapia de pareja puede ser el primer paso para encontrar soluciones a los conflictos internos personales y de pareja. Para algunas personas verse en pareja o sin ella suponen la causa de un malestar constante. Consultar con un psicólogo especialista en terapia de pareja por problemas de amor o de desamor.

Parejas imposibles: ni contigo ni sin ti

Otra vía para abordar la problemática de la pareja que escucho en la consulta es la dependencia emocional con la pareja: no poder estar sin el otro o el seguir en pareja a toda costa por más que no funcione. Como el bolero que canta a los amores tóxicos: ni contigo ni sin ti instala el modo de funcionamiento de muchas parejas, en las que se puede leer que la relación no es lo que era, donde el enamoramiento y el amor han desaparecido, sólo queda el sentimiento de propiedad: mi marido o mi mujer, es mío o mía.
El amor ha desaparecido y ha dado lugar al apego. Esto es, la dependencia y necesidad de la otra persona. De esta manera podemos ubicar a la pareja como la causa de nuestra felicidad y la responsabilizamos de ella. Este planteamiento es complicado para el que ama, ya que es uno mismo/a el/la responsable de su felicidad.

Seguramente, en algún momento de tu vida le has dicho a tu pareja (aunque ahora te avergüence): sólo quiero que estés conmigo, no salgas más sin mí, tendrías que compartir más tiempo conmigo que con tus amigos

Lo que remarcan estas frases es el estar siempre juntos, que llevado al extremo recae en la idea de que el otro (novio/a, pareja, amante, amigo/a) me pertenece, es mío y tiene que hacer lo que yo le pida. Esto funciona así en un montón de parejas, en la clínica de psicoanálisis escuchamos mujeres u hombres que dicen que el otro: hace lo que le diga o lo que me pida. Es decir, que en esas relaciones no hay lugar al deseo, sólo se miran el uno al otro y el resto del mundo no importa. Parece que la elección de pareja se apoya en el miedo a la soledad, en no saber estar con nosotros mismos, en no soportar que existan terceros en la relación, e incluso, en pensar que no merecemos ser felices.

En la relación de pareja el papel del tercero puede ser desempeñado por un amigo, un hobby, un trabajo, algo que provoque deseo en el sujeto más allá de la pareja. El tercero en una pareja muchas veces puede llegar a ser el "motor" del deseo. Si el otro no desea nada más allá de mí, si sólo me mira a mí, lo más probable es que lo deje de desear. Siento que lo tengo, que lo poseo y en esta lectura ficticia de la situación queda ahogado el amor y queda imposibilitado en mí el acceso a un mundo diferente al de la pareja.

Al hablar del tercero inevitablemente aparecen los celos. Los celos son una señal de alarma positiva. Nos indica que lo que no se puede tener es al otro mismo, no sólo su atención, su amor, su mirada, sino al otro como propiedad. Por eso muchas veces, los celos pueden ser motivo de ruptura en muchas relaciones de pareja. Él se vuelve un perseguidor de ella, o a la inversa, controla las llamadas que hace, la hora de la última conexión en WhatsApp, si aparece conectado en el Facebook, si mira a otras personas cuando salen, si está más pendiente de su cuidado personal y un largo etcétera que hace que los movimientos de la pareja queden estrictamente limitados. Ante cualquier indicio de infidelidad, siendo la infidelidad aquello que produce interés por otras cosas, la reacción es desmesurada, gritos, enfados, días sin hablarse, bloqueo del móvil, mensajes de amenazas de ruptura, etc. Pero estos mismos celos que llevados al extremo pueden desembocar en todo esto son necesarios también para el buen funcionamiento de la pareja.

Todos somos celosos

Para el psicoanálisis los celos son un sentimiento normal, si alguien dice que no lo es, es porque lo reprimen y aparece en la conciencia algo sustitutivo: en lugar de sentir celos, lo reprime (pasan a estar en estado inconsciente) Negar los celos es garantía de destrucción del deseo en la pareja. Para que él este conmigo tiene que desear más allá de mi, para que ella esté con él tiene que desear algo más allá de la relación de pareja.  

¿El amor es encontrar mi media naranja?

Soñar con que el otro es mi media naranja, que tiene todo lo que me completa, es una fantasía que ha sido alimentado por la publicidad, las películas románticas, la cultura, etc. Es una fantasía que se sustenta en el mito del Andrógino. El andrógino era un ser esférico, completo y perfecto. Reunía en sí mismo ambos sexos, luego, fue dividido por los dioses en dos mitades iguales. Se convirtió en un ser incompleto y condenado a anhelar la unión con la mitad perdida. Es decir, que cada mitad se esfuerza en encontrar a su otra mitad para poseerla y volver a formar un solo ser completo.

A pesar de los siglos que han pasado desde que Platón escribió “El banquete” sigue teniendo vigencia. Muchas parejas nos siguen hablando del amor como dos mitades que tienen que encajar una con la otra, y si no encajan es motivo de separación. De alguna manera buscan en el otro su complemento. Si concebimos a la pareja como un complemento enseguida nos damos cuenta que el otro no puede ni debe faltarnos, yo no puedo ni debo faltarle. Sin embargo, desde el psicoanálisis sabemos que no hay complementariedad entre los sexos masculino y femenino, ambos son diferentes, el goce del hombre y el de la mujer no están hechos el uno para el otro. Esto explica, en gran medida, el desencuentro permanente que hay entre los hombres y las mujeres.

Una relación de pareja es algo que ha de construirse entre dos personas. Para ello, es necesario que cada uno pueda estar bien consigo mismo. Muchos de los pacientes que consultan a una psicoanalista en Cerdanyola llegan a una primera conclusión: Para estar en pareja, primero he de disfrutar de estar sólo/a.

En las sesiones de psicoanálisis Cerdanyola las personas que consultan durante su proceso terapéutico llegan a cuestionarse la manera en qué aman. Amar al otro no es creer que somos uno, sino poder llegar a amar lo que el otro ama; desear que tenga un mundo más allá de la pareja, porque si su mundo soy yo, si sólo me ama a mí, el mundo se acabó.
Amar es, a su vez, poder producir en el otro un deseo por lo que yo deseo, que el otro valore que yo tenga un mundo. Si creo que el otro es mío y yo le pertenezco dejo de desearlo, ¿cómo voy a desear lo que ya tengo? El deseo, no sólo el sexual, mueve al ser humano, lo incomoda, lo pone a trabajar continuamente. Es decir, que, si cuando tengo un proyecto, trabajo o amigos, por fuera de la pareja, no le pediré todo a la relación. Si encierro el mundo entero en la pareja le pido al otro que me haga de amigo, de padre, de hermano, de marido, de amante… le pido de todo. Y cuando el otro, responde a esas demandas, descubro que eso no era lo que deseaba. Porque al final se termina diciendo: no me das todo lo que necesito.

En nuestro gabinete de psicoterapia especializado en parejas, sabemos que, para poder ayudar a los miembros de una pareja, el primer paso consultar con un psicólogo de parejas, para llevar a cabo una valoración de la situación y determinar si lo más indicado es una terapia de pareja, o una terapia individual con cada uno de los miembros de la pareja. Una terapia de pareja conjunta puede ayudar a resolver los problemas de comunicación en la relación, averiguar cuáles son los principales motivos que causan conflictos y discusiones, etc. Una terapia individual puede ser más útil para que cada miembro de la pareja pueda identificar y trabajar aquellos aspectos personales hacen de obstáculo para mejorar la relación.

Puede hacer su consulta con la especialista para más información sobre el tratamiento, el precio de la sesión o concertar una primera visita en nuestra consulta.

Llama a la consulta de psicoanálisis de Anabel López 93 580 83 24.


Claves para una vida sexual plena


Sexo y sexualidad



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Es habitual que consulten a psicoanalista Cerdanyola por temas relacionados con la sexualidad.

¿Qué se entiende por sexualidad?

La respuesta depende de la mirada que se ponga sobre ella. Si esa mirada es anatómica o fisiológica, diremos que la sexualidad es el conjunto de condiciones que determinan a cada sexo. Si le preguntamos a un consumidor de porno, dirá que la sexualidad es un tipo de gimnasia mecánica, siempre, placentera y perfecta. Si la mirada es histórico-cultural, la sexualidad será el conjunto de conductas, emociones y prácticas asociados a la búsqueda del placer sexual.

¿La sexualidad es un instinto?

El instinto animal es un saber heredado que le permite al animal adaptarse al medio: el mono sabe cómo sustentarse el alimento, sabe cómo asearse, sabe cómo pasar de una rama a otra. No hay monos que sufran desnutrición u obesidad. Los animales heredan estos saberes y son válidos para toda su especie, es decir, que el animal hereda una serie de pautas que marcan cuáles son sus necesidades y cómo las puede satisfacer. El mono sólo copulará con la mona, y el pingüino con la pingüina, no se ve el mono que diga que quiere estar con el león. En los animales, la hembra tiene una época en que sí acepta al macho y ahí copulan, este es un periodo que dura un tiempo determinado, es siempre en la misma época y por fuera de este tiempo la hembra ‘no siente deseos sexuales’.

¿Por qué? Porque en el animal impera el instinto que le configura una manera de comportarse dentro de su reino, y en el ser humano operan las pulsiones: energía psíquica que gobiernan el psiquismo. Las pulsiones actúan como una fuerza constante que no designa ningún comportamiento hereditario ni fijo, tampoco se satisface con un objeto determinado, ni tiene frecuencia y ni ritmo biológico. Es decir, que en el ser humano no hay ningún comportamiento prefijado en cuanto a la sexualidad. Ella y él quedan, y él dice algo inoportuno: hoy estuve con una amiga y a ella esa le cae fatal o ella ve que él no combina los zapatos con los calcetines y eso es insoportable para ella y ya esa noche no hay encuentro sexual. La diversidad en cuanto a la elección de objeto en los seres humanos es mucho más amplia: hay personas que eligen gente del mismo sexo, otros del sexo opuesto, otros obtienen gocen mirando, otros con un objeto como puede ser un zapato o una braga, otros con animales. No hay comportamiento en el ser humano que este dictaminado por la especie. No hay nada en el ser humano que le indique por dónde tiene que ir. Es por ello que el concepto de sexualidad es bastante más complejo que lo que aparece en la calle o en los animales. Una hormiga es más fuerte que el ser humano, porque la hormiga cuando quiere dormir duerme, come cuando quiere. No existe la voracidad del lobo, no existe la maldad del león, sí existe la voracidad y la maldad en el hombre. Los animales no violan, no mienten, no incitan guerras, no asesinan por petróleo…no juegan compulsivamente en los casinos.

Hombres y mujeres consultan psicología Cerdanyola para tratar los desencuentros que se dan en la terapia de pareja. En el caso del hombre y la mujer. De entrada, no hay periodo de celo. Una persona tiene que hacer un determinado cortejo, seducir, tener deseo y que sea reciproco para conseguir llegar a un coito con un congénere, y si bien es cierto que ese cortejo está en otras especies, la diferencia estriba en que para el hombre nunca es igual y no siempre funciona, cosa que no ocurre con los animales.

Si el lector o la lectora hace memoria seguro que recuerda alguna vivencia en la que haya quedado con otra persona para tener relaciones sexuales y acaba cenando; o comienza es una discusión que acaba con una reconciliación sexual.

La sexualidad no es, exclusivamente, todo aquello que tiene como centro el acto sexual, ni tampoco aquello que va destinado a la reproducción. Aquí es necesario hacer un matiz: en parte la sexualidad sí tiene que ver con la reproducción; Sin embargo, hay cosas que son sexuales y no implican la reproducción, sino como explicaríamos las caricias, los besos, y masturbación, que como todos sabemos forma parte de la actividad sexual del ser humano.

La sexualidad y el placer

Para el psicoanálisis lo sexual son todas aquellas actividades que aporten al sujeto un placer: ya sea con una relación sexual, con una lectura, con el estudiar.
Con respecto a la ganancia de placer, el ser humano claramente se distingue del animal. A pesar de las mil comparaciones que se hacen y entre las cuales el hombre casi siempre queda mal parado y siendo los animales como modelos de comportamiento. Cuando la distinción entre nosotros y los animales es radical. En los animales son los instintos los que señalan sus comportamientos y en el ser humano no hay nada que nos lleve a pensar que tiene instintos.

Sigmund Freud fue degradado y perseguido por plantear la existencia de lo inconsciente, y por el concepto de sexualidad infantil. La teoría psicoanalítica plantea que lxs niñxs son perverso polimorfo, es decir, que pueden gozar con cualquier parte del cuerpo. Al principio dicho placer de la mano de la satisfacción de las necesidades básicas: el niño en un momento toma el pecho de la madre por hambre, pero luego, se prende por la satisfacción que le da el mamar, el chupar. Con la caca pasa algo similar: en un principio el hacer caca le permitía el aliviar las heces de los intestinos, pero luego el niño obtiene placer en el retener, en el expulsar, en el jugar con las heces. Ahí queda desprendido de la necesidad. Cuando hablamos de perversión no estamos hablando de aberraciones sexuales, sino que pensamos lo perverso como todo aquello que se aleja de lo sexual con fines reproductivos. En el caso del niño no existen las barreras morales que tiene acontecen en el adulto y por ello, es capaz de gozar libremente con cualquier parte de su cuerpo, sin preguntarse si lo que hace está bien o no.

Terapia sexualidad 

En el adulto, no decimos que estos rasgos perversos hayan desaparecido, sino que actúan de otra manera. Se puede dar el caso que alguien sólo goce con los preliminares como el besar, el mordiendo o el chupar, no consigue reproducirse ni llega al coito. O una persona que siempre lo hace de la misma manera, con la luz apagada, en la postura del misionero y sólo una vez por semana. También son perversos porque sólo pueden gozar de esa forma y no de otra.

¿Qué es la sexualidad normal?

Es por ello que aquí también se pone en juego lo que se llama sexualidad normal ¿qué es lo normal? No existe, porque para cada una esa experiencia será completamente diferente.

El adulto no resigna de buena gana lo que alguna vez le dio placer, es decir, que ese placer que le daba el chupar la teta, el chupete o el dedo, en el adulto lo encontramos de una manera distinta: en el fumar, en el morderse las uñas, en el hablar, en el beber, eso produce también una excitación sexual, pero entendiendo lo sexual en el sentido que les planteamos completamente desligada de los genitales.

¿Por qué? Porque el cuerpo es potencialmente productor de placer. Es lo que llamamos zonas erógenas. Se ve claro en las relaciones sexuales: hay gente que le gusta que le besen el cuello, o le susurren palabras guarras al oído, o le toquen el pie o el ombligo. Cada uno en función de su recorrido sentirá más excitación en una zona que en otra.

Para ir concluyendo, en el ser humano no existen instintos, la pulsión es lo que lo compele al goce sexual y esto quiere decir, no existe un ritmo, una pauta que marque el comportamiento, se puede gozar con cualquier cosa además de gozar sexualmente con otra persona, puede gozar con una parte del cuerpo, así alejamos la sexualidad de los genitales, abriendo otras vías para gozar.

¿Quieres comenzar una psicoterapia en Cerdanyola?

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Si quieres comenzar una terapia de orientación psicoanalítica en Cerdanyola del Vallès, Barcelona puedes consultarme, soy psicóloga colegiada, especializada en Psicoterapia (Europsy) y psicoanálisis.


¿En que se basa la terapia psicoanalítica?


El tratamiento se basa en la teoría psicoanalítica creada por Sigmund Freud, en la que investigamos el funcionamiento del psiquismo humano, en particular, el aspecto inconsciente. Con cada terapia tratamos de despejar las causas que motivan las dificultades emocionales que llevan a que una persona nos consulte.

Iniciar una terapia psicoanalítica en Cerdanyola requiere cierta constancia en las sesiones entre psicoanalista y analizante, damos importancia a esta relación para crear un vínculo que ayude a sostener el proceso, a que el analizante pueda adquirir los recursos psíquicos para afrontarlos, reducir el malestar subjetivo, saber más sobre sí mismo, encontrar el deseo que lo mueve y encarar la vida desde un lugar diferente.

¿Qué tipo de problemas tratamos?

El psicoanálisis es un tratamiento adecuado y eficaz, es recomendable para situaciones tales como:

* Si te sientes con baja autoestima, que has dejado de hacer aquellas cosas que te satisfacían y no sabes el por qué.

* Si has caído en una depresión o has tenido crisis de ansiedad que sigues arrastrando durante mucho tiempo.

* Si sientes que tu vida está estancada, te cuesta o estás en un momento de bloqueo para tomar decisiones importantes para ti mismo.

* Si sientes que llevas en estado de desazón durante mucho tiempo, que no has elaborado, gestionado ciertas pérdidas importantes. Duelos no tramitados.

* Si consideras que repites los mismos modelos o patrones en las relaciones de pareja (relaciones tóxicas), en el aspecto laboral o profesional, y como resultado de ello, sientes malestar o infelicidad.

* Si te preocupa en exceso lo que los otros piensen de ti, hasta el punto de caer en el silencio para no sentirte juzgad@.

* Si crees que no puedes controlarte en determinados momentos, o te controlas tanto que explotas por cualquier motivo.

* Si tus miedos te desbordan, te limitan tu cotidianidad y se expanden en diversos ámbitos de tu vida.

* Si sientes una falta de deseo por lo sexual, y por las relaciones con los otros.

* Si tus pensamientos se tornan ‘obsesivos’ y piensas cosas negativas sobre ti sin poder ni controlarlas ni evitarlas.

* Si estás preocupad@ por la maternidad o la paternidad, los miedos te paralizan y te sientes preocupado por cómo estás ejerciendo tu función.

* Si tienes problemas en tu relación de pareja en la que predomina el sufrimiento, los celos, las discusiones y peleas constantes.

¿Quieres consultar con una psicoanalista en Cerdanyola?

Puedes llamarme al 935808324 o 657 852 498 para reservar una primera entrevista con un psicoanalista en Cerdanyola o para plantear tus dudas o pedir más información.


¿Por qué las parejas se separan más en verano?


Las vacaciones pueden ser un momento de quiebre de la pareja.


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"En una separación, es aquel que no está realmente enamorado 
quien dice las cosas más tiernas" 
Marcel Proust

Las estadísticas lo confirman, año tras año, las parejas se separan mayormente en épocas de vacaciones. Como expertos en terapia de pareja Cerdanyola sabemos que se trata de un período muy intenso y emocionalmente estresante.

Verano, vacaciones, familia, niños, hotel o camping, playa o montaña. Se trata de un lugar idealizado que la mayoría de personas perseguimos durante el año. Es un tiempo de relax, en que el estrés de la rutina se reduce, los niños no van al cole ni tienen extraescolares. Puede ser un tiempo especial para pasar en familia o tiempo placentero para disfrutar en pareja. Sin embargo, cuando el ansiado descanso llega o cuando el viaje se concreta, parece que de repente todo da un vuelco. Las discusiones se incrementan. Compartir las 24 horas se vuelve tedioso. La convivencia se transforma en un caos, los hijos –al percibir el mal rollo- se tornan más sensibles, lloran, demandan atención o están tristes. Es difícil ponerse de acuerdo con el otro, el desencuentro se instala en las vacaciones. La relación no va bien. O quizás va mal desde hace tiempo, pero recién explota en el verano.

¿Problemas de pareja?

Tres claves para cuidar la relación de pareja:
  1. ¿Es un problema de pareja? Para solucionar problemas de pareja, primero es necesario resolver los propios. Si siempre uno quiere tener la razón, imponer sus ideas, discutir es conveniente que inicie terapia. Las discusiones con la pareja pueden llegar a ser un laberinto sin salida.
  1. No enfocarse en los conflictos, sino en el amor, el cariño que los llevó a construir la relación que tienen.
  1. Cuando empieza una discusión, recordar que las palabras pueden llegar ser puñales que hieren en lo más profundo al otro.
Tal vez, el pasar más tiempo junto con la pareja es un momento propicio para que los desencuentros se manifiesten durante el verano, pueden tratarse de cuestiones que durante el año no se ven, o se esconden debajo de la alfombra. Durante las vacaciones uno se conecta más con uno mismo, con sus deseos y necesidades, y esto pueden incidir directamente sobre algunas decisiones sobre la pareja, el trabajo, inicio de actividades de ocio: comenzar gimnasio, tomar clases de idiomas, etc.

Cuando las parejas pelean con frecuencia, el vínculo se desgasta. Es evidente que necesitan hacer algo, pero muchas veces no saben qué, y a pesar de los intentos por mejorar las cosas, fracasan una y otra vez y las discusiones se prolongan tanto que quitan toda la energía y la posibilidad de disfrutar la vida. Y es ahí cuando llegan a la consulta solicitando terapia de pareja Cerdanyola.
Discusiones de pareja
Las parejas pueden discutir por muchos y diversos motivos. La lista puede ser extensísima: dinero, educación de los chicos, celos, intentos de cambiar al otro, distribución de las tareas de la casa, uso del móvil, etc. Como psicoanalistas expertos sabemos que más allá del asunto que genere el conflicto, es preciso tener en cuenta que cuando en una pareja las discusiones van en aumento y las reacciones -del otro y de uno mismo- son exageradas o desmedidas, el problema no está en el tema explícito de la discusión, es decir, en lo que se expresa verbalmente, sino en las situaciones latentes que subyacen a lo consciente. Los fenómenos inconscientes siempre están presentes e influyen sin que nos demos cuenta, sin ser conscientes de ello. En la terapia de pareja es posible detectar cuál es el verdadero trasfondo y encontrar las claves para resolver el conflicto y lograr bienestar.

Si estás pasando por un momento de crisis o por una separación o divorcio, y cree que necesitas ayuda de una psicóloga experta en Cerdanyola, llámanos. Puedes realizar una consulta individual o Terapia de pareja.