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¿Buscas transformar tu malestar?

¿Quieres comenzar una psicoterapia en Cerdanyola?


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Vista desde la ventana de la Consulta de Psicoanálisis Cerdanyola

Algunas reflexiones sobre el malestar

Seguramente hay algo en tu vida que te incomoda, te parece extraño o te está haciendo sufrir. Soy Anabel López, psicóloga 14661 y psicoanalista, me dedico a ayudar a personas a que puedan resolver aquello que solos no pueden y quieren ayuda profesional.

Hay preocupaciones que son íntimas como puede ser no encontrarte a gusto con quién estás siendo, no sabes para dónde tirar con tu vida, sientes angustia o ansiedad, lloras, sufres de insomnio, el trabajo no es lo que esperas, no puedes concentrarte; o puede ser que hayas perdido un familiar muy querido y la vida se te hace cuesta arriba, lo que antes te hacía feliz se tiñó de tristeza, haces las cosas por obligación, sigues pero sin rumbo. Entiendo que si estás leyendo estás líneas es porque te estás planteando consultar con un especialista, un psicólogo en Cerdanyola


Otra fuente de malestar puede estar provocada por la relación con los otros, ya sea la pareja, los padres, los hijos, amigos, o relacionada con los compañeros de trabajo. 
Si la relación con la pareja dejó de funcionar, por falta o exceso de amor, por celos o por falta de compatibilidad, y aún no has superado la ruptura, es un momento propicio para elaborar el duelo por la separación. O si dudas sobre qué decisión tomar, también, es una ocasión para que te pueda acompañar a decidirte. El psicoanálisis puede ser individual o terapia en pareja, sesiones conjuntas para tratar de desenredar y aclarar cuál es el conflicto. Las sesiones en pareja no sustituye la terapia individual. Cada caso, cada pareja, la valoro de forma personalizada, proponiendo un tiempo de valoración y otro, de trabajo terapéutico. 


¿Quieres tomar una decisión para mejorar tu vida?

Si te encuentras en alguna de estas situaciones, en un momento de bloqueo y quieres que te ayude, puedes iniciar una psicoterapia de orientación psicoanalítica para encontrar las causas que te generan malestar. Las consultas más frecuentes son:
  • Depresión
  • Baja autoestima
  • Ansiedad y angustia
  • Problemas de pareja
  • Miedos, temores y fobias
  • Inhibiciones y bloqueos
  • Falta de deseo (sexual y vital)
  • Dificultades emocionales
  • Duelos (no resueltos y patológicos)
  • Crisis vitales (maternidad, paternidad, viudez, separación)


¿Cómo funciona la terapia?

Desde el 2004, más de 15 años de experiencia, acompaño a adultos, niños y adolescentes a superar los obstáculos que se le presentan en su vida y le producen malestar psíquico. Cada persona es un mundo, así como aquello que le acontece, por eso, la terapia de orientación psicoanalítica requiere una escucha particular para cada caso. Propongo un tiempo de valoración, para estimar la situación, conocer en profundidad la persona y dar un lugar a cómo te puede encontrar en las sesiones.


¿Quieres reservar cita para una sesión de psicoterapia en Cerdanyola?



La consulta está en pleno centro de la ciudad, frente a la Plaça de la Iglesia. En el carrer Sant Marti, 82-84, entresuelo 4ta. La sesión se reserva vía telefónica: 93 580 83 24 - 657 852 498

¿Cuándo acudir al psicólogo?

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Consulta de Psicoanálisis Cerdanyola



¿Cuándo iniciar una psicoterapia en Cerdanyola? *

Años atrás ir a la consulta de un profesional, para algunos, implicaba ir al ‘loquero’ o al ‘come coco’. Por suerte, hoy día está dejando de ser un tabú y pasa a ser una práctica habitual. Cada vez son más las personas sensibles a las cuestiones emocionales y no sienten miedo a hablar de lo que sienten ni de cuáles son sus dificultades afectivas.

Hay quienes relacionan la necesidad de ir a una psicoterapeuta con la intención de resolver un problema concreto como es la ansiedad, depresión, tristeza, angustia, soledad, etc.; Otras personas, acuden por el deseo de saber hacia dónde quieren orientar su vida o mejorar ciertos aspectos que le crean conflictos con otros, como puede ser estar irritables, híper-sensibles o enfadados sin motivo aparente. Otras consultan, porque necesitan elaborar un duelo producido, por ejemplo, por un cambio de residencia, de ciudad o país-, o debido a la pérdida de un ser querido y necesita hablar con un profesional que pueda escuchar su sufrimiento y orientarlo en el proceso de duelo.

Empezar una terapia ayuda a conocer los motivos inconscientes, que nos están ocultos a la luz de la conciencia, del malestar psíquico. Así como también, aprender a conocernos mejor a nosotros mismos, a decidir qué deseamos, si somos felices, etc.
Ciertas situaciones indican la necesidad de pedir cita con un psicoanalista, las más destacadas pueden ser:

  • Si te sientes ansioso, preocupado o inseguro
  • si te encuentras triste o excesivamente enfadado
  • si has perdido el interés por aquellas cosas que antes te gustaban
  • si te cuesta tomar decisiones
  • si tu autoestima es baja
  • si tienes problemas de pareja o en el ámbito familiar o personal
  • si las circunstancias positivas, que deberían hacerte feliz, te estresan o te angustian
  • si tienes conflictos con personas que no sabes cómo resolver o necesitas mejorar tus habilidades sociales
  • si sufres miedos o fobias que interfieren en tu vida y te generan un sufrimiento intenso; O las manías, tics o hábitos te preocupan
  • si pasas demasiado tiempo con dispositivos electrónicos o redes sociales y eso interfiere en tu vida

Si te sientes identificad@ con alguna cuestión de la lista, queda dar el último paso y concertar esa visita en la consulta de Psicoterapia Cerdanyola, algo que no siempre es sencillo. Decidirse buscar ayuda rompe la inercia del ‘pasarlo mal’ y crea una posibilidad al cambio personal, produce un sentimiento de calma porque estamos haciendo algo para resolver el malestar.

Si deseas reservar una hora, llámanos al 935808324.

*Artículo publicado en la revista El Què qui com de Cerdanyola.

¿Quieres salir de una relación de pareja tóxica?



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¿Qué tipo de pareja quieres tener?

El amor, el enamoramiento y las relaciones de pareja -sean abiertas o cerradas, monógamas o de poli-amor- preocupa y ocupa, tanto a hombres y mujeres, jóvenes y no tan jóvenes. Algunos consultan a psicoanalista en Cerdanyola para obtener recetas sobre ¿cómo hacer para qué la pareja funcione? y otros, para saber ¿cuáles son los motivos inconscientes que se ponen en juego en el amor, en la relación de pareja? La respuesta a estás, y otras preguntas, es singular e implican un recorrido personal hasta llegar a construir posibles respuestas. El psicoanálisis es una herramienta terapéutica eficaz para conocer los motivos inconscientes que se ponen en juego en las relaciones humanas.

Para una persona el amor tiene la capacidad de producir tanto la felicidad como el sufrimiento. Entre las consultas que recibo en el centro de psicoanálisis Cerdanyola, están relacionadas con el amor y el enamoramiento. Consultar con una psicoanalista especialista en terapia de pareja puede ser el primer paso para encontrar soluciones a los conflictos internos personales y de pareja. Para algunas personas verse en pareja o sin ella suponen la causa de un malestar constante. Consultar con un psicólogo especialista en terapia de pareja por problemas de amor o de desamor.

Parejas imposibles: ni contigo ni sin ti

Otra vía para abordar la problemática de la pareja que escucho en la consulta es la dependencia emocional con la pareja: no poder estar sin el otro o el seguir en pareja a toda costa por más que no funcione. Como el bolero que canta a los amores tóxicos: ni contigo ni sin ti instala el modo de funcionamiento de muchas parejas, en las que se puede leer que la relación no es lo que era, donde el enamoramiento y el amor han desaparecido, sólo queda el sentimiento de propiedad: mi marido o mi mujer, es mío o mía.
El amor ha desaparecido y ha dado lugar al apego. Esto es, la dependencia y necesidad de la otra persona. De esta manera podemos ubicar a la pareja como la causa de nuestra felicidad y la responsabilizamos de ella. Este planteamiento es complicado para el que ama, ya que es uno mismo/a el/la responsable de su felicidad.

Seguramente, en algún momento de tu vida le has dicho a tu pareja (aunque ahora te avergüence): sólo quiero que estés conmigo, no salgas más sin mí, tendrías que compartir más tiempo conmigo que con tus amigos

Lo que remarcan estas frases es el estar siempre juntos, que llevado al extremo recae en la idea de que el otro (novio/a, pareja, amante, amigo/a) me pertenece, es mío y tiene que hacer lo que yo le pida. Esto funciona así en un montón de parejas, en la clínica de psicoanálisis escuchamos mujeres u hombres que dicen que el otro: hace lo que le diga o lo que me pida. Es decir, que en esas relaciones no hay lugar al deseo, sólo se miran el uno al otro y el resto del mundo no importa. Parece que la elección de pareja se apoya en el miedo a la soledad, en no saber estar con nosotros mismos, en no soportar que existan terceros en la relación, e incluso, en pensar que no merecemos ser felices.

En la relación de pareja el papel del tercero puede ser desempeñado por un amigo, un hobby, un trabajo, algo que provoque deseo en el sujeto más allá de la pareja. El tercero en una pareja muchas veces puede llegar a ser el "motor" del deseo. Si el otro no desea nada más allá de mí, si sólo me mira a mí, lo más probable es que lo deje de desear. Siento que lo tengo, que lo poseo y en esta lectura ficticia de la situación queda ahogado el amor y queda imposibilitado en mí el acceso a un mundo diferente al de la pareja.

Al hablar del tercero inevitablemente aparecen los celos. Los celos son una señal de alarma positiva. Nos indica que lo que no se puede tener es al otro mismo, no sólo su atención, su amor, su mirada, sino al otro como propiedad. Por eso muchas veces, los celos pueden ser motivo de ruptura en muchas relaciones de pareja. Él se vuelve un perseguidor de ella, o a la inversa, controla las llamadas que hace, la hora de la última conexión en WhatsApp, si aparece conectado en el Facebook, si mira a otras personas cuando salen, si está más pendiente de su cuidado personal y un largo etcétera que hace que los movimientos de la pareja queden estrictamente limitados. Ante cualquier indicio de infidelidad, siendo la infidelidad aquello que produce interés por otras cosas, la reacción es desmesurada, gritos, enfados, días sin hablarse, bloqueo del móvil, mensajes de amenazas de ruptura, etc. Pero estos mismos celos que llevados al extremo pueden desembocar en todo esto son necesarios también para el buen funcionamiento de la pareja.

Todos somos celosos

Para el psicoanálisis los celos son un sentimiento normal, si alguien dice que no lo es, es porque lo reprimen y aparece en la conciencia algo sustitutivo: en lugar de sentir celos, lo reprime (pasan a estar en estado inconsciente) Negar los celos es garantía de destrucción del deseo en la pareja. Para que él este conmigo tiene que desear más allá de mi, para que ella esté con él tiene que desear algo más allá de la relación de pareja.  

¿El amor es encontrar mi media naranja?

Soñar con que el otro es mi media naranja, que tiene todo lo que me completa, es una fantasía que ha sido alimentado por la publicidad, las películas románticas, la cultura, etc. Es una fantasía que se sustenta en el mito del Andrógino. El andrógino era un ser esférico, completo y perfecto. Reunía en sí mismo ambos sexos, luego, fue dividido por los dioses en dos mitades iguales. Se convirtió en un ser incompleto y condenado a anhelar la unión con la mitad perdida. Es decir, que cada mitad se esfuerza en encontrar a su otra mitad para poseerla y volver a formar un solo ser completo.

A pesar de los siglos que han pasado desde que Platón escribió “El banquete” sigue teniendo vigencia. Muchas parejas nos siguen hablando del amor como dos mitades que tienen que encajar una con la otra, y si no encajan es motivo de separación. De alguna manera buscan en el otro su complemento. Si concebimos a la pareja como un complemento enseguida nos damos cuenta que el otro no puede ni debe faltarnos, yo no puedo ni debo faltarle. Sin embargo, desde el psicoanálisis sabemos que no hay complementariedad entre los sexos masculino y femenino, ambos son diferentes, el goce del hombre y el de la mujer no están hechos el uno para el otro. Esto explica, en gran medida, el desencuentro permanente que hay entre los hombres y las mujeres.

Una relación de pareja es algo que ha de construirse entre dos personas. Para ello, es necesario que cada uno pueda estar bien consigo mismo. Muchos de los pacientes que consultan a una psicoanalista en Cerdanyola llegan a una primera conclusión: Para estar en pareja, primero he de disfrutar de estar sólo/a.

En las sesiones de psicoanálisis Cerdanyola las personas que consultan durante su proceso terapéutico llegan a cuestionarse la manera en qué aman. Amar al otro no es creer que somos uno, sino poder llegar a amar lo que el otro ama; desear que tenga un mundo más allá de la pareja, porque si su mundo soy yo, si sólo me ama a mí, el mundo se acabó.
Amar es, a su vez, poder producir en el otro un deseo por lo que yo deseo, que el otro valore que yo tenga un mundo. Si creo que el otro es mío y yo le pertenezco dejo de desearlo, ¿cómo voy a desear lo que ya tengo? El deseo, no sólo el sexual, mueve al ser humano, lo incomoda, lo pone a trabajar continuamente. Es decir, que, si cuando tengo un proyecto, trabajo o amigos, por fuera de la pareja, no le pediré todo a la relación. Si encierro el mundo entero en la pareja le pido al otro que me haga de amigo, de padre, de hermano, de marido, de amante… le pido de todo. Y cuando el otro, responde a esas demandas, descubro que eso no era lo que deseaba. Porque al final se termina diciendo: no me das todo lo que necesito.

En nuestro gabinete de psicoterapia especializado en parejas, sabemos que, para poder ayudar a los miembros de una pareja, el primer paso consultar con un psicólogo de parejas, para llevar a cabo una valoración de la situación y determinar si lo más indicado es una terapia de pareja, o una terapia individual con cada uno de los miembros de la pareja. Una terapia de pareja conjunta puede ayudar a resolver los problemas de comunicación en la relación, averiguar cuáles son los principales motivos que causan conflictos y discusiones, etc. Una terapia individual puede ser más útil para que cada miembro de la pareja pueda identificar y trabajar aquellos aspectos personales hacen de obstáculo para mejorar la relación.

Puede hacer su consulta con la especialista para más información sobre el tratamiento, el precio de la sesión o concertar una primera visita en nuestra consulta.

Llama a la consulta de psicoanálisis de Anabel López 93 580 83 24.


La envidia y los celos

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Los celos

Si ha dado clic al título del post seguramente es porque alguno de los temas le interesa y, también, podría ser que considere que no hay diferencias entre uno y otro. Vamos a ver que tanto los celos como la envidia están presentes en la vida de todas las personas, que a pesar de que se parecen, no son lo mismo y muchas veces se confunde celos y envidia.

Vamos a ver que los celos habitan, de manera consciente o no, en todas las personas. Algunos admiten ser celosos y otros lo niegan. Y aquellos que los admiten pueden llegar a vivir verdaderos tormentos en sus relaciones: fuertes discusiones entre hermanos, rupturas de negocios, peleas entre amigos, discusiones entre parejas.

Tratare estas cuestiones, pero antes haremos una pequeña excursión por la génesis de este sentimiento.

El ser humano, a diferencia del animal, nace indefenso. Necesita de los cuidados de otro humano (madre, padre o sustitutos), que lo cuide, que lo asista y que lo quiera para que pueda sobrevivir a su indefenso inicial. Esta función casi siempre esta encarnada por la madre. El bebe por sí solo no puede acceder a nada, si tiene hambre tiene que gritar, si le duele la barriga tiene que llorar para que alguien lo auxilie e intérprete qué es lo que está pidiendo. De esta forma, para el niño la madre es lo más importante, le atribuye una omnipotencia total; ella es todo lo que necesita para vivir y en muchos casos, para la madre el niño se torna lo más importante también. A éste momento lo llamamos célula narcisista. Donde niño y madre están ligados de tal manera que forman una unidad cerrada, y por fuera de ellos no existe nada más.

Esta unidad perfecta no puede durar para siempre. En un momento la madre tiene que mirar hacia otro lado, hacia el padre, al trabajo, las amigas o un interés de la madre por otra cosa. En este momento en que la madre mira hacia otro lado, el niño siente que ella desea algo más aparte de él. Él sólo ya no la completa. De esta manera el niño, comienza a mirar aquello que desea la madre. Así se le abren las puertas del mundo al niño, hay algo que le falta, que da origen a una búsqueda. Al producirse este desvío de la mirada de la madre, el niño abre sus puertas al deseo, al sentimiento de exclusión, a los celos, al mundo. Antes de los celos, niño y madre eran la misma cosa; no había nada más. Es aquí donde ubicamos a los celos como el primer sentimiento social.

Entonces, los celos son normales, lo vivencian niños cuando tienen que prestar los juguetes o compartir el amor de sus padres, adultos en las relaciones de pareja, es un sentimiento que no distingue sexo ni edad. Sin embargo, algunas personas dicen no sentir celos y ello se debe, a que han sufrido una fuerte represión que aparta los celos de la conciencia, pasan a estar en estado inconscientes, pero continúan actuando en la persona.

Llamamos celos normales aquellos que son más frecuentes. Se originan en la tristeza y el dolor ante la pérdida del objeto amado. Entendamos el objeto amado como aquella persona a la uno estima.

Si tomamos como ejemplo la amistad, vemos que muchas veces aparecen celos entre amigos. Son amigos desde la infancia, andan siempre juntos, pasan un montón de horas, comparten salidas y uno de ellos se echa novia. Ahora, no comparten tanto tiempo juntos, esas largas charlas se acortan, se hacen más esporádicas. Esto produce en el celoso varias cosas:
Por un lado, siente celos terribles por la chica que le quito el amigo. Una cierta tristeza porque ya no tiene tanto interés por estar con él, prefiere estar con ella, su narcisismo queda dañado por tal pérdida. Le comienza a tener un poco de manía a ella manifestándole cierta hostilidad. La novia no le parece tan simpática como al principio, habla mucho. Además, el celoso se crítica, piensa que su amigo hace más cosas con ella, porque con él se aburre, porque un par de veces lo dejo plantado. Es decir, se crítica por haberlo perdido, pero en forma de autoreproches: es porque hice ciertas cosas mal, me desvalorizado.

Hay veces que además de sentir celos por la pérdida del amigo, el celoso puede vivenciar una tristeza por la pérdida del amigo al que ama inconscientemente y, a su vez, un odio hacia ella como rival frente al amor de él. Es decir, el celoso se puede identificar, inconscientemente, con ella para seguir teniendo el amor de su amigo y también, siente un odio terrible contra la novia considerada como rival frente el amor del otro.

Pero por más que estos celos los llamamos normales sus elementos no son del todo racionales, no hay correspondencia entre lo que pasó con los celos que puede llegar a sentir la persona. Los celos aparecen exagerados y esto tiene que ver no sólo porque es excluyente, sino porque remite, a nivel inconsciente, a aquella otra separación en la que era uno en un momento inicial de la existencia (con la madre). Es por esto, que en curso del tratamiento psicoanalítico es preciso no se discute sobre que ideas se apoyan los celos del: los indicios, sólo podemos moverlo a que los interprete de otro modo.

Entonces, podemos decir que los celos pueden cursar de manera consciente cuando uno los admite y también, pueden cursar de manera inconsciente, es decir, que no han desaparecido del sujeto, sino que están negados.

A pesar de que cursen de manera inconsciente para el sujeto, siguen aconteciendo en él, no desaparecen. Es más frecuente que alguien rompa una relación de pareja porque dice que el otro era muy celoso y le hacia la vida insoportable, pero en cambio es más difícil escuchar parejas que digan: es que le tenía una envidia terrible porque todo le iba muy bien y eso para mí era insoportable. Y que no se diga, no quiere decir que no exista. Esta es una de las principales diferencias con los celos, la envidia que siempre cursa de manera inconsciente.

La envidia

La envidia de la que tratamos desde la perspectiva psicoanalítica no es la misma de la que usamos cotidianamente, es común escuchar decir que ante determinadas cosas uno tiene envidia sana. Puedo decir que tengo envidia sana, cuando mi amiga se compra una prenda que le queda muy bien y a mí me gusta, o si tiene una relación muy buena con su novio, por ejemplo. Pero para el psicoanálisis no es envidia, son frases del orden de la emulación, del querer tener lo que el otro tiene. 

La envidia de la que tratamos es esa envidia que corroe, esa de la que hace  que una persona este mirando todo el tiempo qué es lo que tiene el otro o que lo hace tan feliz con su pareja, con su trabajo, con su belleza… y lo consume interiormente como un ácido. Se trata de una envidia en la que uno no desea lo que tiene el otro, ni siquiera quiere eso que el otro tiene.

Si buscamos la etimología de la palabra envidia encontramos que proviene del latìn invidere, que quiere decir mirar con malos ojos; tiene que ver con “videre”, que quiere decir: poner la mirada sobre algo. Hay una frase de San Agustín que lo ilustra claramente: es una imagen en la que un niño mira absorto como su hermano más pequeño está enganchado al pecho de su madre y se queda pálido frente a esta imagen

En la envidia hay un dar a ver que procura placidez, como cuando nos quedamos enganchados mirando un cuadro o algo que nos produce admiración. Procura placidez en el sentido de que existe en quien mira hambre del ojo al que hay que alimentar. Cotidianamente decimos: se la comía con la mirada o cuando las cosas no van como uno espera, alguien hizo un mal de ojo. En cambio, llama la atención las pocas frases que se dicen sobre el ojo bueno. Vemos que el ojo tiene la función de estar dotado de un poder que va más allá de la visión, en ciertas culturas se le atribuye el poder de secar la leche del animal, de acarrear enfermedad y desventura.

La persona envidiosa quiere destruir aquello que tiene el otro, hacer que no exista. En la imagen del niño que mira a su hermanito, éste no envidia tomar el pecho de la madre…ya es grande, pero sí envidia la imagen de plenitud que le supone al hermano junto a su madre.

La envidia cursa de manera totalmente inconsciente y solo la podemos conocer por sus efectos. Pero ¿cuáles son los efectos? Imaginen que tienen un compañero de trabajo que, además, de ser más joven, está soltero, tiene un buen coche y, además, toca bien la guitarra. Tiene una relación muy intensa con la música, le apasiona la guitarra, da conciertos, se pasa un montón de horas al día tocando la guitarra y se le nota que vibra cuando toca. Le atribuimos que goza mucho con eso y a ti, en verdad, no te gustaría tocar la guitarra, pero te puede dar rabia que el otro se lo pasa tan bien con la guitarra. Entonces, lo desvalorizas: "toca así porque viene de una familia de músicos, que lo va gente a escuchar porque era gratis, seguro que le va mal con la novia, que toca bien pero no trabaja tan bien, que no tiene amigos, que en realidad no toca tan bien, que lo que hace es una basura". Comienzas a ver mal las cosas del otro y deseas, sin darte cuenta, destruir lo del otro. Además, niegas su trabajo. El sujeto no es consciente de que siente envidia, lo más probable es crea que todas esas frases son ciertas. Por esta razón es más difícil escuchar a alguien que diga soy envidioso, es inadmisible, la envidia es inconsciente.

El sujeto envidioso no soporta lo que el otro lo completa, no desea aquello que tiene, y esto contradice la creencia popular de que uno envidia lo que el otro tiene. Es por ello que es recomendable el tratamiento psicoanalítico en estos casos.



Terapia de Pareja



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Se orienta al tratamiento de las aquellas problemáticas que pueden surgir en una relación de pareja:

  • Discusiones
  • Celos
  • Quejas
  • Falta de deseo
  • Desilusión
  • Aburrimiento
  • Orientación en procesos de divorcios
  • Violencia doméstica
  • Dependencia
  • Transtornos sexuales


Si desea pedir una entrevista, contáctenos